DÉDALO
19624713ADF. has introdujo la secuencia y el sistema de soporte del transpoiler volvió a activarse.
El techo se abrió y el menudo físico vio a dos de aquellas moles verdes flanqueándole.
En silencio, los mofats lo guiáron hasta una puerta de cobre. Se pararon ante ella y, el guarda de su siniestra, que parecía tener autoridad sobre el otro, posó su membranosa palma en un sensor.
Aquella barrera cedió, silenciosamente.
Tras ella, un sinuoso laberinto se desplegó, frente a él.
Era complicado, retorcido y oscuro, como la mente de un psicópata. Y, aunque los mofats se movían, a placer, por él, a Has le costaba evitar las numerosas trampas.