ENTRENANDO A UN MOFAT
Encerrado en la cámara criogénica, el cuerpo de Krul hivernó 3 meses, necesarios para completar su mutación.
Durante ese tiempo, los tejidos humanos del despiadado terrorista, según el régimen, Amín Nasher, absorvieron el kush, un preparado biotécnico, por vía transdérmica. Acabando, así, de activar el mutágeno, transmitido en la celda.
El triunfo del sátrapa Abdél Cadés estaba a punto de concretarse. Transformar al líder de la resistencia en un servicial engendro reptiliano, sería un éxito monumental.
El faruk ya fantaseába con un soldado morfológicamente perfecto, para desmoralizar a la resistencia. Sólo faltaba estimular eléctricamente su cerebro de reptíl.