UN DIOS CAPRICHOSO
- Míra allá, Héctor- Aquel grupo de estrellas, el que parece un chorretón de leche,- dijo Eugénio, sin soltar el pellejo de vino- alimentó a Herácles, el tebáno más famoso. Fruto del caprícho de Zéus cronída por Alcména, que fue reína de estos lares-
El muchácho escuchába, embobado, al ciégo, sin comprender muy bien, cómo podía señalar astros, para él, invisibles.